TIBURONES EN NUESTRAS COSTAS

Según indican las estadísticas al menos la mitad de los ataques no provocados de tiburones a personas se produce en los Estados Unidos y la mayoría de estos en el condado Volusia, en Florida.  ¿ A qué se supone que se debe esto ?

Varios factores son determinantes, primero, la falta de transparencia del mar en este caso debido al tipo de arena fangosa que fácilmente enturbia el agua con un simple oleaje. Luego, debido a la geografía del fondo y la dinámica de la costa en esa zona, se generan fuertes olas que rompen creando una turbulencia que dificulta aún más la visibilidad. En ese rompiente generalmente se mueven cardúmenes de peces pequeños que intentan escapar de sus cazadores, tiburones y barracudas, aprovechando la espuma de la ola al romper. Cualquier persona que se encuentre en esa área ( muy apropiada para surfistas ) está expuesta a ser mordida por algun tiburón que esté cazando en el lugar, simplemente por error. Recordemos que la mejor manera que un cazador como el tiburón tiene para saber de qué estamos hechos, es decir, si somos o no comida para él es mordiendo para probar, el problema consiste que con afilados dientes y una presión de unas 800 libras por pulgada cuadrada, cualquier “ simple prueba “ puede causar graves heridas e incluso la muerte por desangramiento.

Otra causa muy frecuente reflejada en los reportes es originada por aquellos que gustan de pescar con el agua al pecho o a la altura de la cintura con sus respectivas bolsas de carnada colgando y sangrando en el mar. Además que el hecho de tirar y recoger el anzuelo con la carnada atrae sin querer al cazador hacia nosotros, guiado por el movimiento de la carnada de regreso a la vara de pescar y por el olor a sangre de pescado del resto de carnada que almacenamos. Si a esto le agregamos el factor que ya comentamos de agua turbia, tenemos la receta perfecta para que cualquier tiburón curioso se aproxime a nosotros a investigar sin que lo veamos venir.

Además de lo anterior tenemos en cuenta que en la zona de Indian Creek, condado Volusia, existe una zona natural de reproducción de tiburones toro o Bull shark, por su nombre en inglés, entonces es fácil suponer que esa y otras especies sean más abundantes en esa parte de la Florida y por consiguiente la causa de más contactos o encuentros con seres humanos. Otras zonas del mundo famosas por ataques de tiburones son, Kosi bay en Sudafrica, Brisbane en Australia, Bolinas beach en California y Kahana en Hawaii.

Para tranquilidad de todos veamos éstas otras estadísticas. Sólo se reporta un promedio de 10 muertes al año en el MUNDO causadas por heridas de tiburón, mientras más de trescientas son mordidas por ataques de perros, eso no nos hace querer matar a los perros, ni nadie deja de tener un perro en su casa por tal motivo. Además, la tabla de estadísticas de ataques refleja una mínima insidencia contra buzos y submarinstas, lo que refuerza la afirmación de que si estamos en aguas limpias donde ellos puedan vernos y nosotros a ellos, las probabilidades de un ataque son mínimas, y a Mí me consta !

Este link tiene información adicional valiosa y creíble. Fijémonos que desde 1934 hasta el 2010 han sido reportados 634 ataques en toda la Florida, sin embargo solamente 11 han sido fatales.    Fhttp://www.flmnh.ufl.edu/fish/sharks/statistics/GAttack/mapFL.htm

Si un tiburon se acerca…

Las posibilidades de encontarnos en el agua con un tiburon son tan escasas que la mayori­a de la poblacion mundial no la ha tenido, y aun viviendo hasta una edad avanzada no la tendra; pero es posible, puede suceder y pienso es conveniente que llegado el momento, sepamos que hacer. La diferencia entre saber y no saber podria servir para contarlo o dejar que otros lo cuenten por nosotros.

Voy a comentar sobre lo que le sucedio a un matrimonio y sus dos hijos hace algunos anos y como la habilidad y el conocimiento de ella hicieron la diferencia .
Obviare algunos detalles que no son de interes, asi como los nombres, pues no aportan informacion importante al caso.
La pareja vivia en una zona de los cayos de la Florida abundante en areas bajas donde facilmente una persona puede pararse en medio del mar a una milla o mas de la costa cuando la marea esta baja, es lo que llamamos un bajo, o un banco; pueden ser rocosos o arenosos, permanentes o temporales.
Estando en el agua y con el bote anclado a unos pocos pies, reciben una llamada telefonica de unos amigos que habian llegado a la casa y esperaban ser recogidos para unirseles al paseo. Como la casa estaba relativamente cerca de la orilla, quizas 30 minutos ida y regreso, decidieron que el hombre fuera en busca de los amigos y la mujer se quedari­a con los nietos disfrutando del relajante baño de mar en las cristalinas y tranquilas aguas.
Lo que sucedio despues es un fenomeno muy comun durante los meses de verano, la formacion de fuertes tormentas de rapido desarrollo, algo muy peligroso para enfrentar encima de una embarcacion pequena, muy peligroso incluso para permanecer en la playa debido a las descargas electricas y sumamente complicado si la marea comienza a subir y un tiburon de casi 8 pies comienza a darte vueltas y no tienes donde ir.

En esa complicadisima situacion entra a jugar un fuerte instinto materno acompanado de una tremenda experiencia y conocimientos sobre el mundo marino y sus criaturas. Ella sabi­a que lo mas importante era no perder de vista al escualo mientras este nadaba en circulos, en cualquier momento podri­a lanzarse a curiosear con su cabeza o sus mandibulas y tenia que estar preparada para golpearlo primero, ya fuese con sus aletas, con un pie, con el tubo del snorkel o con cualquier cosa mientras mas dura mejor pero mas importante aun, golpear primero. Con su pequeno hijo encaramado sobre su espalda y su hija detras de ella­, vei­a con temor como subia el agua con fuerte oleaje haciendosele cada vez mas difi­cil mantener su ventaja, mientras aumentaba la del cazador. Minutos mas tarde que debieron parecerle horas llegaba la lancha que nunca debio haberla dejado alla y con el ruido del motor se alejaba asustado el hambriento tiburon.

De esta historia podemos aprender algunas cosas muy importantes: No debemos confiarnos del estado del tiempo en temporada de verano, fuertes tormentas pueden formarse en pocos minutos . Dos: Recordemos que los ciclos de marea existen, la marea sube y baja, hay una maxima y una minima cada seis horas por lo tanto no debemos quedarnos en lugares como bancos de arena o arrecifes alejados de la orilla confiados en la altura del agua, pues en algun momento comenzara a subir. Tres: No hacer que nuestras vidas dependan de algo tan simple como la rotura del motor del bote o de alguien que con poca responsabilidad o poco conocimiento ignore el comportamiento de las mareas y el estado del tiempo y Cuatro, no olvidemos que la mejor manera de evitar un ataque de tiburon si estamos dentro del agua y no podemos salir es no perdiendolo de vista para anticiparnos y poder golpearlo de sorpresa cuando se acerque suficiente. Si seguimos este procedimiento tendremos muchisimas probabilidades de sobrevivir. De ahi­ pueden deducir la importancia de no nadar o banarnos en aguas turbias o con poca visibilidad, si aparece un tiburon, de poco vale tratar de escapar nadando, el es mucho mas veloz, nuestra huida puede atraerlo mas rapidamente y al no estar de frente a el no podremos golpearlo para asustarlo y detener su ataque. Si podemos lo golpearemos con el objeto mas duro que tengamos a mano, asi el pensara que esa es la consistencia de nuestro cuerpo y esto podria frenar sus instintos agresivos.

El tiburon es un cazador y como cazador prefiere las presas faciles, por eso el tamano de la presa influye, de ahi que si estamos buceando o practicando snorkeling conviene extendernos y estirar nuestras piernas y brazos sin perderlo de vista, mientras mas grande nos vea menos se animara a un ataque, El no sabe que las aletas, camaras u otros equipos no forman parte de nuestro cuerpo y creera que todo es parte de un gran animal que no le seria facil vencer.

Por ultimo, no los provoque, no trate de alimentarlos, recuerde que mientras mas grande sea el tiburon mas difciil sera auyentarlo y siempre que sea posible salga del agua tan pronto como pueda.

Las posibilidades de encontarnos en el agua con un tiburón son tan escasas que la mayoría de la población mundial no la ha tenido, y aún viviendo hasta una edad avanzada no la tendrá, pero es posible, puede suceder y pienso es conveniente que llegado el momento, sepamos que hacer. La diferencia entre saber y no saber podría ser vivir para contarlo o dejar que otros lo cuenten por nosotros.

Voy a comentar sobre lo que le sucedió a un matrimonio  y sus dos hijos hace algunos años y cómo la habilidad y el conocimiento de ella hicieron la diferencia . Obviaré algunos detalles que no son de interés, así como los nombres, pues no aportan información importante al caso.

La pareja vivía en una zona de los cayos de la Florida abundante en áreas bajas donde fácilmente una persona puede pararse en medio del mar a una milla o más de la costa cuando la marea está baja, es lo que llamamos un bajo, o un banco, pueden ser rocosos o arenosos, permanentes o temporales. Estando en el agua y con el bote anclado a unos pocos pies, reciben una llamada telefónica de unos amigos que habían llegado a la casa y esperaban ser recogidos para unírseles al paseo. Como la casa estaba relativamente cerca de la orilla, quizás 30 minutos ida y regreso, decidieron que el hombre fuera en busca de los amigos y la mujer se quedaría con los niños disfrutando del relajante baño de mar en las cristalinas y tranquilas aguas. Lo que sucedió después es un fenómeno muy común durante los meses de verano, la formación de fuertes tormentas de rápido desarrollo, algo muy peligroso para enfrentar encima de una embarcación pequeña, muy peligroso incluso para permanecer en la playa debido a las descargas eléctricas y sumamente complicado si la marea comienza a subir y un tiburón  de casi 8 pies comienza a darte vueltas y no tienes a donde ir.

En esa complicadísima situación entró a jugar un fuerte instinto materno acompañado de una tremenda experiencia y conocimientos sobre el mundo marino y sus criaturas. Ella sabía que lo más importante era no perder de vista al escualo mientras este nadaba en círculos, en cualquier momento podría lanzarse a curiosear con su cabeza o sus mandíbulas y tenía que estar preparada para golpearlo primero, ya fuese  con sus aletas, con un pie, con el tubo del snorkel o con cualquier cosa mientras más dura mejor pero más importante aún, golpear primero. Con su pequeño hijo encaramado sobre su espalda y su hija detrás de sí, veía con temor como subía el agua con fuerte oleaje haciéndosele cada vez más difícil mantener su ventaja, mientras aumentaba la del cazador. Minutos más tarde que debieron parecerle horas llegaba la lancha que nunca debió haberla dejado allí  y con el ruido del motor se alejaba asustado el  hambriento tiburón.

De esta historia podemos aprender algunas cosas muy importantes: No debemos confiarnos del estado del tiempo en temporada de verano, fuertes tormentas pueden formarse en pocos minutos . Dos: Recordemos que los ciclos de marea existen, la marea sube y baja, hay una máxima y una mínima cada seis horas por lo tanto no debemos quedarnos en lugares como bancos de arena o arrecifes alejados de la orilla confiados en la altura del agua, pues en algún momento comenzará a subir. Tres: No hacer que nuestras vidas dependan de algo tan simple como la rotura del motor del bote o de alguien que con poca responsabilidad o poco conocimiento ignore el comportamiento de las mareas y el estado del tiempo y Cuatro, no olvidemos que la mejor manera de evitar un ataque de tiburón si estamos dentro del agua y no podemos salir es no perdiéndolo de vista para anticiparnos y poder golpearlo de sorpresa cuando se acerque suficiente. Si seguimos este procedimiento tendremos muchísimas probabilidades de sobrevivir. De ahí pueden deducir la importancia de no nadar o bañarnos en aguas turbias o con poca visibilidad, si aparece un tiburón, de poco vale tratar de escapar nadando, él es mucho más veloz, nuestra huída puede atraerlo más rápidamente y al no estar de frente a él no podremos golpearlo para asustarlo y detener su ataque. Si podemos lo golpearemos con el objeto más duro que tengamos a mano, así el pensará que esa es la consistencia de nuestro cuerpo y esto podría frenar sus instintos agresivos.

El tiburón es un cazador y como cazador prefiere las presas fáciles, por eso el tamaño de la presa influye, de ahí que si estamos buceando o practicando snorkeling conviene extendernos y estirar nuestras piernas y brazos sin perderlo de vista, mientras más grande nos vea menos se animará a un ataque, él no sabe que las aletas, cámaras u otros equipos no forman parte de nuestro cuerpo y creerá que todo es parte de un gran animal que no le será fácil vencer.

Por último, no los provoque, no trate de alimentarlos, recuerde que mientras más grande sea el tiburón más difícil será auyentarlo y siempre que sea posible salga del agua tan pronto como pueda.